July 8, 2026

Esta semana el Juzgado Civil 29 de Santiago de Chile dictó una sentencia emblemática al acoger la demanda de indemnización de perjuicios por el mal funcionamiento del Servicio de Salud iniciada por la familia de Oscar Walter, un joven de 38 años con síndrome de Down que enfermó y murió durante la pandemia de Covid-19.

El Juzgado reconoció que la atención que Oscar recibió no era la esperable en ese momento y que fue víctima de discriminación por razón de su discapacidad. El juez ordenó que el Estado chileno no sólo pague una indemnización a los familiares de Oscar Walter, sino que además haga un acto oficial donde se ofrezcan disculpas públicas a la familia y que sus funcionarios reciban capacitación sobre derechos humanos de las personas con discapacidad.

La sentencia enfatiza que en el Hospital donde lo atendieron en Santiago de Chile no le dieron el cuidado y seguimiento médico que necesitaba y que fue discriminado por tener síndrome de Down. Esto se manifestó de diferentes formas. Al ser ingresado, la gravedad de su estado de salud fue primero minimizado, y luego no se le asignó ni una cama clínica ni un ventilador mecánico. Todo ello, según el juez, sin que exista “una excusa racional y motivada para que los profesionales del nosocomio no hayan acudido a la ventilación mecánica invasiva con este paciente”, considerando “la disponibilidad de tales insumos” y “la existencia de otros pacientes a los que sí se les conectó a ventilación mecánica invasiva, precisamente dentro del período de internación de Óscar”. Además, dijo el juez, ni se intentó su derivación a otro hospital donde pudieran cuidarlo adecuadamente. Oscar estuvo cinco días en una camilla en la sala de urgencias hasta que, sin que nadie lo notara, dejó de respirar. En estos días tampoco se consideró su fragilidad y sus familiares no pudieron acompañarlo. Una enfermera lo encontró muerto y los médicos decidieron no intentar su reanimación. 

El juez estableció que la atención de salud brindada a Oscar “contravino notoriamente la lex artis médica” y que lo acreditado en el proceso ilustra un “escenario de desatención clínica que no solo apartó al establecimiento del estándar médico exigible, sino que se tradujo en un trato profundamente indigno e inhumano”. El juez subrayó que los elementos de prueba asentados en el juicio permiten “establecer definitivamente que la discapacidad intelectual del paciente operó como un criterio encubierto de despriorización médica y exclusión asistencial.” De esta forma, el juez concluyó que “Óscar fue discriminado arbitrariamente, por ser una persona con Síndrome de Down, en base a estereotipos arraigados reveladores de estigmatización y falta de empatía, inaceptables en general, pero particularmente en el personal sanitario”.

El caso de Oscar Walter en Chile es ilustrativo de las dificultades que enfrentan las personas con discapacidad para vivir sus vidas en condiciones de dignidad e igualdad de derechos y de las situaciones de discriminación que han vivido en contextos de crisis o escasez cuando se realizan ejercicios de priorización de recursos de salud. En 2025, su caso fue notado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en su Informe sobre los derechos de las personas con discapacidad, donde advirtió que durante la pandemia las personas con discapacidad sufrieron situaciones de discriminación mediante la aplicación de criterios sobre la funcionalidad o valor de la vida de ciertas personas por sobre otras.

La decisión de la justicia chilena es histórica y contundente: Oscar Walter fue abandonado y despriorizado por su condición de síndrome de Down y eso es inaceptable. El Estado debe reparar a su familia el daño sufrido y asegurarse de que no vuelva a ocurrir.

En este proceso la familia de Oscar ha sido acompañada pro bono por el estudio de abogados Colombara Estrategia Legal y el Centro para la Salud y los Derechos Humanos del Instituto O’Neill para el Derecho y la Salud Nacional y Global de la Universidad de Georgetown, que les representan en el juicio iniciado en 2023.

La familia de Oscar Walter y las organizaciones acompañantes celebran la decisión de la justicia.

Jennifer Walter, hermana de Oscar, afirma que “como familia estamos muy contentos que se haga justicia y se reconozca que Oscar murió por la falta de atención y discriminación del hospital Félix Bulnes por su condición. Nos alegra mucho que el Hospital tenga que capacitar a sus funcionarios para que esto no vuelva a suceder y esperamos de corazón que nadie más tenga que sufrir discriminación por tener una discapacidad.” Rosa Díaz, la madre de Oscar, dice “estoy feliz porque al fin se hizo justicia. Me siento muy contenta que el Hospital tenga que capacitar a sus trabajadores y espero de corazón no vuelva a ocurrir una situación similar. A mi Oscar nadie me lo devolverá

Los abogados Ciro Colombara, Aldo Díaz y Manuel Sotelo, del Estudio Colombara, subrayaron “que la sentencia marca un precedente porque establece que la muerte se produjo porque hubo discriminación por razón de la discapacidad de la víctima por tener Síndrome de Down, porque se condenó al Hospital Félix Bulnes y al Servicio de Salud a realizar un acto oficial donde se ofrezcan disculpas públicas a la familia y porque se ordenó que sus funcionarios reciban capacitación sobre derechos humanos de las personas con discapacidad”.

Para Silvia Serrano, codirectora del Centro para la Salud y los Derechos Humanos “Esta decisión es muy importante porque muestra que las situaciones de emergencia en salud no pueden ser una excusa para discriminar. El caso de Oscar es el reflejo de cómo la persistencia de los prejuicios, el estigma y los estereotipos respecto de las personas con discapacidad, son un determinante de la salud y una fuente de injusticia. Los mecanismos de rendición de cuentas, como esta sentencia, son fundamentales para erradicar este problema”.

Personas de contacto:

Ciro Colombara López. Socio del estudio jurídico Colombara Estrategia Legal. ccolombara@colombara.cl 

Aldo Díaz Canales. Socio del estudio jurídico Colombara Estrategia Legal. adiaz@colombara.cl 

Manuel Sotelo Sotelo. Coordinador del área Litigios y Arbitrajes del estudio jurídico Colombara Estrategia Legal. msotelo@colombara.cl

Silvia Serrano Guzmán. Codirectora del Centro para la Salud y los Derechos Humanos. Instituto O´Neill para el Derecho y la Salud Nacional y Global. Universidad de Georgetown. sjs357@georgetown.edu +1 (202) 384-8469

Andrés López Cabello, abogado consultor del Centro para la Salud y los Derechos Humanos. Instituto O´Neill para el Derecho y la Salud Nacional y Global. Universidad de Georgetown. arl116@georgetown.edu +54 11 30379477